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Casa América de Badalona
Asociación Latina Socio-Cultural
«Es una lástima que pudiendo aprovechar positivamente toda la riqueza de la diversidad que vivimos en nuestra sociedad, haya personas como el Sr. Xavier García Albiol del Partido Popular de Badalona que dedica todo su tiempo a menoscavar el mestizaje y la interculturalidad de Cataluña. Personas como esta, que suceda lo que suceda nunca dimitirán porque viven del cargo y del puesto político que mantienen a cualquier precio; con una irrespnsabilidad tan grande que no les impide deteriorar la convivencia con tal de rentabilizar un determinado proceso electoral. Es nuestra responsabilidad impedir con nuestro voto que este tipo de conductas se repitan.» (Escrito de Carrión, representante de Nuevos Colectivos de Iniciativa Per Catalunya).
Los que vivimos y conocemos el día a día de Badalona, sabemos que aquí se ha establecido un clan de gitanos rumanos que su forma de vida es la delicuencia habitual, el incivismo y la negación de las normas sociales más elementales. Que ello ocasione el rechazo.
Gran sorpresa nos ha causado a los que pertenecemos a Casa América de Badalona que el amigo Carrión firme el párrafo anterior en su habitual circular informativa. Da una opinión desinformada de la realidad de la inmigración en Badalona y osa descalificar al concejal del Partido Popular que hizo pública una realidad que nadie puede negar. Nosotros, como Asociación latina de Badalona sí conocemos cómo es esa realidad y, si alguna lástima provoca es que Carrión forme un criterio sustentado por recortes de períodicos interesados.
Hemos callado hasta hoy por que el motivo de
discursión andaba en otros círculos, pero, si desde el ámbito del
asociacionismo inmigrante también se cae en el despropósito, el sectarismo y la
desinformación, nos consideramos obligados a decir la nuestra por que somos los
más cercanos al problema. Escribe el amigo Carrión: «Es nuestra responsabilidad
impedir con nuestro voto que este tipo de conductas se repitan...» ¿Acaso
Carrión vota en Badalona?. ¿O es que ignora que son los badaloneses los que
votaron al Partido Popular con dos concejalías más que al partido que pertenece
Carrión?. Habrá que recordarle su silencio cuando el Conseller Saura, de su
mismo Partido, negó una condecoracion, merecida y prometida, a un ecuatoriano
por que tenía antecedentes.
Sería insensato que las asociaciones de carácter inmigrante estuvieran
amparadas por criterios simplistas e irreales por que muy poco se ayudaría a
las realidades sociales de la inmigración, y una condición obligada es ser muy
realistas y nada demagógicos. Ni siquiera, aunque vengan de asociaciones
promovidas por un partido político, como es el caso de Carrión. Las realidades
de la inmigración son las que vivimos cada día, con sus pros y sus contras, y
no se favorece nada el mentir u ocultar los hechos que no nos gustan. En la
realidad inmigratoria hay muchas virtudes individuales y colectivas, pero
también personas y grupos poco deseables para la convivencia social; no por ser
inmigrantes, si no por ser delicuentes e incívicos. Y esa realidad ni ofende ni
empaña a la inmigración, solo refleja una verdad que nadie puede negar
amparándose en una posición cándida o interesada.
Los que vivimos y conocemos el día a día de Badalona, sabemos que aquí se ha establecido un clan de gitanos rumanos que su forma de vida es la delicuencia habitual, el incivismo y la negación de las normas sociales más elementales. Que ello ocasione el rechazo y la crítica por los vecinos que la sufren, jamás se puede señalar como racismo, xenofobia y toda la retahíla de improperios que se están lanzando contra el representante del Partido Popular. El Sr. García Albiol ha hecho público lo que es un clamor en la población de Badalona, lo que conocemos todos los que aquí vivimos, lo que reflejan los informes policiales y lo que saben todos los cargos públicos; también, los de Iniciativa Per Catalunya, partido al que representa el Sr. Carrión en el ámbito inmigratorio. A mi, me llamó racista un individuo al que no permití que pasara al Metro con la picada de mi tarjeta. Para aquel individuo, soy un racista. Y también lo seré, quizá, para los que militan en el conformismo oficial y en los estilos y talantes que se tienen de obligado cumplimiento.
Desde nuestra
Asociación, que intentamos ser realistas, no deseamos que las
asociaciones y entidades de ámbito inmigratorio estén mediatizadas por otros
intereses que no sea el bienestar del colectivo al que nos dedicamos. Y no
tenemos que mirar para otro lado cuando surjan conflictos sociales que alteran
la convivencia vecinal, ya sean de una nacionalidad u otra. El incivismo es
rechazable siempre y no hay que tener miedo a llamar las cosas por su nombre.
Todo colectivo humano numeroso (y la inmigración lo es), conlleva unos
porcentajes de asociales que la masa social debe asumir, casi, como inevitables
o consustanciales con todo movimiento humano. Sería deseable que no fuera así,
pero lo es.
En los últimos tiempos hemos conocido «La Banda de los Perúanos», «La Mafia Rusa», «Las Maras Hondureñas», «Los Cárteres Colombianos», «La Mafia China», «Los Traficantes Marroquíes» y el «Top Manta de los Senegaleses». Y, todavía falta que le pongan nombre a la práctica del parentesco falso de los paquistaníes, pues, si les revisaran el ADN, un sin fin de «familias» quedarían huérfanas. Y, a pesar de ello, no conocemos a ningún inmigrante que se sienta referenciado por esos compatriotas que delinquen o malviven con su entorno social.
Nos consta que Xavier García Albiol no es racista, ni en Badalona hay xenofobia. Pero los rumanos que delinquen no merecen tener más defensa que el Abogado de Oficio que paga el Estado de España, no el de Rumanía.
Francisco
Hernández Víllora
Presidente


